Mercedes Clase A 2018

El coche que aprende

Cuesta hoy en día sorprenderse al conocer un coche, sobre todo si hablamos de nivel premium, y todavía más si no es la primera generación, pero el Clase A 2018 es un auto diferente en muchos sentidos a su antecesor. Mejora en seguridad, en espacio interior y maletero, visibilidad para el conductor y en tecnología en general, pero en particular destaca por su inteligencia artificial, porque podemos decir que es un coche que aprende en su relación con el usuario.

POR TONI VELÁZQUEZ, MAYO 2018 - IMÁGENES MERCEDES-BENZ ESPAÑA

Por fuera, a primera vista no se aprecian grandes cambios, de hecho, parece que no era esa la intención. Pero si entramos en detalle vemos que sí que hay novedades. Para empezar, mide 12 centímetros más y ahora su longitud es de 4,42, la batalla es 3 cms más larga y es 1,6 más ancho.

El diseño sigue respirando deportividad, apoyado por la reducción de la altura al suelo. En el frontal el capó es más bajo, destacan los faros LED, y en la calandra observamos la gran estrella Mercedes y un efecto diamante.

Detrás, vemos las ópticas integradas en el parachoques y el spoiler situado en la parte superior de la luneta trasera da también esa imagen de deportividad y ayuda a la mejora aerodinámica.

Nos espera el interior

Pero sí que vamos a percibir inmediatamente cambios sustanciales en el interior. Por primera vez se ha renunciado a la típica visera por encima del puesto de conducción, y el gran tablero de instrumentos da la sensación de extenderse entre las dos puertas.

El conductor gana en seguridad, porque disminuyen los puntos ciegos y la visibilidad en los 360º es ahora un 10% mayor.

Destaca la mejora en todas las cotas del espacio para los pasajeros tanto para la cabeza como para los hombros, pero sobre todo para los codos, con 35 mm delante y 36 detrás.

Y tampoco se queda corto el maletero, porque en esta segunda generación es 29 litros mayor que su antecesor y llega hasta los 370; además, algo que se agradece especialmente, la boca de carga es 20 cm mayor.

Nuevos motores

El Clase A de 2018 presenta de momento 2 propulsores, y los 2 son nuevos, uno de gasolina y otro diésel. El M 282 gasolina es un 1.4 de cuatro cilindros con 163 CV (120 kW) de potencia, un par de 250 Nm y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos (8 con cambio automático); se incluye en la versión A 200. El motor diésel OM 608 se monta en el A 180 d y es también un 4 cilindros, de 1.5 y 116 CV (85 kW) con un par de 260 Nm y una aceleración (discreta) de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos.

En el gasolina se puede optar por cambio manual de 6 velocidades o cambio automático de doble embrague de 7 marchas, en el de gasóleo solo se puede optar de momento con cambio automático.

El próximo otoño llegará un segundo motor de gasolina, más potente, el M 260 de 2 litros y 224 CV de potencia.

Consumo, emisiones y precios

El motor de gasolina combinado con cambio automático consume, según los datos oficiales, 5,2 litros a los 100 km y tiene unas emisiones de CO2 de 120 gr/km; con cambio manual el consumo es de 5,8 litros a los 100 y las emisiones son de 133 gr/km. El precio es a partir de 31.400 euros.

En cuanto al diésel, también en consumo oficial, gasta 4,1 l/100 km y consigue unas emisiones de CO2 de solo 108 gr/km. Cuesta desde 32.700 €.

En marcha, más silencio, más comodidad, mejor aerodinámica

Tal como pudimos comprobar en la primera toma de contacto, otro de los aspectos destacables del Clase A 2018 es que en marcha es más silencioso, excepto con el sonido Racing. Mercedes lo ha conseguido con diferentes actuaciones, como un nuevo diseño y posición de los retrovisores o mejoras en las juntas de las ventanillas.

También el chasis se ha mejorado, con una carrocería un 30% más rígida, lo que supone menor ruido y vibraciones, y a la vez produce un mayor confort de marcha. El eje trasero multibrazo, con altura rebajada, ayuda a esa mayor confortabilidad para los pasajeros y un menor ruido de rodadura, además de un mejor dinamismo de marcha.

Pero lo más importante es la mayor seguridad que ofrece esta nueva carrocería: en caso de choque frontal se consigue una deceleración más homogénea y un mayor grado de protección de los ocupantes.

El conductor puede elegir, en función del modelo de motor, los diferentes trenes de rodaje, con más opciones si disponemos (opcional) de amortiguación activa regulable.

Pero lo más importante es la mayor seguridad que ofrece esta nueva carrocería: en caso de choque frontal se consigue una deceleración más homogénea y un mayor grado de protección de los ocupantes.

El nuevo pilar A, además de mejorar la rumorosidad, ayuda también a la mejora de la aerodinámica. Hablando de aerodinámica, este coche consigue la mejor cota entre los compactos, con un Cx de 0,25.

Pero lo más importante es la mayor seguridad que ofrece esta nueva carrocería: en caso de choque frontal se consigue una deceleración más homogénea y un mayor grado de protección de los ocupantes.

Equipamiento de serie interesante

Ya hemos comentado que en el mercado español la pantalla táctil integral y el "Hola Mercedes" viene de serie, pero también el climatizador bizona y los faros LED "High Perfomance".

En seguridad, de serie va el Detector activo de cambio de carril, que avisa con la vibración del volante, y si detecta otro vehículo en el carril de al lado mediante el ESP interviene para corregir si es necesario, lo que pudimos comprobar en algunas curvas y podemos afirmar que esa actuación es contundente.

El Asistente de frenada activo actúa para evitar accidentes por alcance, sea a otro vehículo, a un peatón o un ciclista, puede con la frenada autónoma mitigar o incluso llegar a evitar el accidente.

El equipamiento de serie también incluye sistema de alerta por fatiga y distracciones de sensibilidad ajustable.

Ya según el acabado, en Mercedes-Benz aseguran que tiene un nivel de seguridad que se puede llegar a parecer al Clase S (palabras mayores), con conducción semiautónoma según la situación, función de conducción autónoma en retenciones o el Asistente activo de parada de emergencia si el coche detecta que el conductor no responde.

MBUX, inteligencia artificial

El MBUX (Mercedes-Benz User Experience) es un paso adelante en conectividad. El nuevo Clase A 'aprende' del usuario, asume las órdenes y las actualiza, con lo que va aumentando constantemente su 'fondo' de informaciones, apoyado también por las actualizaciones on-line de los 'servicios remotos de Mercedes'.

Con el MBUX no hace falta que nos esforcemos en repetir las órdenes con distintos tonos de voz para ser interpretados, o que tengamos que cambiar nuestro acento, las diferentes indicaciones o solicitudes de información que le vamos dando. Lo accionamos solo con decir "Hola Mercedes". En el caso del mercado español va de serie; a partir de aquí vamos interactuando, con la radio, el navegador, temperatura ("tengo frío"), qué tiempo hará en mi ciudad de destino, etc.

Mediante la conexión al smartphone tendremos también información en tiempo real por ejemplo de las plazas de aparcamiento que quedan libres en la zona a la que vamos a llegar tanto en aparcamientos subterráneos como en superficie.

También ahora son mejores los gráficos, que siempre es de agradecer.

Para percibir de manera clara con el mínimo de distracción toda la información que necesitamos, el Clase A 2018 dispone de tres tipos de visualizaciones para las dos pantallas (de cristal), la del cuadro de instrumentos y la multimedia, que se unen:

- con dos visualizadores de 7 pulgadas (17,78 cm),

- con un visualizador de 7 y otro de 10,25 pulgadas (26 cm)

- con dos visualizadores de 10,25 pulgadas.

Se pueden elegir entre tipo clásico, deportivo y discreto.

Otra de las novedades del Clase A y por primera vez en el mercado, es la 'llave digital adhesiva', que permite que el propietario pueda compartir su vehículo de manera segura y práctica.